CUBA, el socialismo en cifras

Cuba como país socialista ante la pandemia del Covid

Observar con microscopio óptico al único país auto declarado socialista de Latinoamérica buscando errores básicos resulta relativamente fácil. Sin embargo, la cifra de fallecidos por coronavirus es pequeña para una población de 11 millones de habitantes.

*Cifras publicadas hasta las 5:29 am de Cuba el 21 de octubre.

Isla roja ante la muerte

El papel de textura barata está sobre la mesa junto a un bote de tinta para cuños. Un señor o señora de traje verde con mascarilla y guantes sujeta un bolígrafo que apenas escribe. La tinta es negra. La punta fina presiona el papel, se hunde haciendo una mini circunferencia sobre la casilla donde se inscribe la causa de muerte. Lentamente, apretando la pluma, el señor de los guantes escribe: SARS-CoV-2. En los últimos siete meses, en Cuba se han rellenado 128 (Dashboard, 2020) certificados de defunción con la misma causa. Negro contra blanco. Los muertos se entierran a tres metros bajo tierra. Los certificados de defunción se archivan en un cajón. Entonces la muerte hace silencio.  

¿Cómo encajan los muertos con ideologías? Ellos no hablan, sólo duelen y duelen mucho, pero ¿acaso los muertos más allá de convertirse en espíritus, sirven para medir en cifras las aspiraciones socialistas de un archipiélago del Caribe?

Observar con microscopio óptico al único país auto declarado socialista de Latinoamérica buscando errores básicos resulta relativamente fácil. Sin embargo, la cifra de fallecidos por coronavirus es pequeña para una población de 11 millones de habitantes. El 0.00011 %, nada más. Una primera inferencia, todavía prematura frente a la Covid-19. Lo hemos hecho bien.

El primer caso de coronavirus en Cuba fue detectado el 11 de marzo en pacientes extranjeros, dato nada alarmante en una isla que en 2019  recibió 4 275 558 de visitantes de variados destinos como Canadá, Rusia, México, Italia,  Estados Unidos etc. ( Oficina Nacional de Estadisticas e Informacion , 2019) .

En fecha tan temprana como marzo, el gobierno cubano creó un Grupo Temporal Nacional de enfrentamiento al Covid-19 presidido por el Presidente de la República, para la supervisión de los mecanismos de implementación en cada circunstancia.

Dicho grupo a inicios de abril tomó la compleja decisión de cerrar fronteras para un país cuyos mayores ingresos provienen del turismo. La demora en la decisión generó un movimiento de inconformidad en redes sociales. Bajo el hashtag #quedenseencasa se movilizaron miles de usuarios en Facebook en señal de protesta contra el gobierno.

Cuba empezó aplicar su propio protocolo de seguridad el 19 de febrero, el cual fue modificado cinco veces en solo tres meses con diferentes nombres de acuerdo a las circunstancias.

El éxito cuantitativo del país deviene del programa de pesquisas activas, aplicado como método de trabajo en otros brotes epidemiológicos como el dengue, donde los médicos de atención primaria de salud- acompañados de 28000 estudiantes de Ciencias Médicas (Granma , 2020) salen a la calle en busca de los enfermos. 

Al respecto, la revista científica New Scientist, en entrevista con expertos en la Universidad de Florida (Taylor, 2020) publicó: “Lo que les falta en materiales, lo tiene en manos de obra: tiene el mayor porcentaje de médicos por pacientes del mundo, con 8,19 en comparación con los 2,15 de Brasil y los 2,6 de Estados Unidos”. 

Además, el uso de la mascarilla y el toque de queda en zonas rojas se volvieron obligatorios. Negarse a su cumplimiento incurre sanciones que van desde multas de cien a 300 cuotas o ambas hasta privación de libertad de tres meses a un año.    

La pandemia no ocurre en un vacío, se desarrolla en el marco de sociedades del siglo XXI y transforma sus esferas económicas, políticas y culturales. Si tenemos en cuenta estas esferas, lamento decir que, a diferencias de países como, Nueva Zelanda o Suecia- Cuba no ha podido anotarse éxitos.

Tener una situación económica tan precaria implica un cúmulo de consecuencias en una economía ya sumamente desgastada. A esto se suma el recrudecimiento de las medidas administrativas por parte del gobierno Trump para reforzar el embargo/bloqueo de ya 61 años, la crisis en Venezuela y múltiples ineficiencias en la gestión interna.

En medio de estas circunstancias, según el periódico oficial del Partido Comunista de Cuba   (Granma, 2020) el gobierno destinó más del 50 % de su presupuesto anual para gastos e inversiones en los sectores sociales y frente a la pandemia más de 900 millones de pesos.

 Según el informe de la CEPAL: Enfrentar los efectos cada vez mayores del COVID-19 para una reactivación con igualdad: nuevas proyecciones: la economía cubana, para 2021,  decaerá un 8% producto al impacto de la pandemia lo que indica un retroceso en las predicciones de crecimiento de 1 % el PIB, en un contexto regional  donde se proyecta  una caída promedio del PIB del 9,1 % en 2020. (CEPAL,2020)

En medio de tan compleja situación económica el tratamiento de los enfermos funciona así  en todo el país : los casos sospechosos son llevados a centros de aislamientos. Si resultan positivos a la Covid-19, trasladados a hospitales, sin acompañantes, ni visitantes, solo en caso de niños. Cada Centro de Salud estableció una consulta para pacientes sospechosos. Existen en total 54 centros de aislamientos, 248 de vigilancia de contactos y 40 para la atención al viajero.

El país desarrolló un test de detección propio para el virus en conjunto con los dos más frecuentes internacionalmente. Además, dispone de 22 productos exclusivos de la Industria Biotecnológica y Farmacéutica –BIOCUBAFARMA- para la prevención, tratamiento y recuperación de los pacientes. Todo lo anterior con escasos recursos, tecnología de primer mundo alternada con antiquísimas máquinas y aparatos remendados.

También está desarrollando más de 500 investigaciones y 12 ensayos clínicos probados en seres humanos bajo el nombre Soberana 01, abalados por la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud.   

Asimismo, el potencial de Cuba para la fabricación de medicamentos posibilita la producción de la vacuna rusa -Sputnik V- en laboratorios nacionales a finales de noviembre próximo, aseguran diplomáticos.

Actualmente existen 420 casos activos y 5871 pacientes recuperados. En los últimos siete meses, en Cuba, 128 veces ha escrito un señor o una señora de traje verde, con la cara triste o aburrida o abrumada o indiferente o destrozada las mismas palabras, en el mismo lugar , en el mismo tipo de papel. Después de “Causa de Muerte”, “SARS-CoV-2”. Los certificados de defunción son bastantes simples de rellenar: los datos, la causa de muerte, la firma y se archivan. Los muertos no hablan, pero esta vez sirven para medir las aspiraciones socialistas de Cuba. Lo hemos hecho bien.

Bibliografía

Oficina Nacional de Estadisticas e Informacion . (2019). Turismo Internacional Indicadores seleccionados. Cuba: ONEI .

CEPAL. (2020). Enfrentar los efectos cada vez mayores del COVID-19 para una reactivación con igualdad: nuevas proyecciones . CELAP.

Dashboard. (22 de 10 de 2020). Obtenido de Dashboard: http://covid19cubadata.github.io

Granma . (20 de 03 de 2020). Obtenido de Granma: http://www.granma.cu/cuba-covid-19/2020-03-20/mas-de-28-mil-estudiantes-de-medicina-en-cuba-realizan-pesquisa-activa-contra-el-coronavirus

Granma. (26 de 09 de 2020). Obtenido de Granma: : http://www.granma.cu/cuba-covid-19/2020-09-26/mas-de-900-millones-de-pesos-ha-dedicado-cuba-frente-a-la-pandemia-26-09-2020-00-09-44

Taylor, L. (2020). How Cuba and Uruguay are quashing coronavirus as neighbours struggle. New Scientist.

 

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