TODO LO QUE DEBES SABER SOBRE LA VIOLENCIA DIGITAL Y LA LEY OLIMPIA #México

Hablemos de violencia digital con perspectiva de género.

Parte 1: ¿Qué es la violencia digital?

Olimpia Coral Melo tenía 18 años cuando su novio publicó en internet un video íntimo de ambos, el cual visibilizó el machismo de los sistemas jurídicos, sociales y mediáticos de nuestro país respecto a la violencia digital.

Huauchinango, Puebla es la región natal de Olimpia y el lugar donde comenzó su lucha feminista…una lucha que aún no termina y en la que colectivas y asociaciones civiles se han sumado a la Ley Olimpia, iniciativa, que de acuerdo al Senado de la República, “tipifica y sanciona  el acoso, hostigamiento y difusión de contenido sexual en plataformas de internet o redes sociales, así como las agresiones en contra de las mujeres en medios de comunicación”.

De acuerdo con  Artículo 19, Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC), Digital Rights Foundation, Women’s Media Center, Women Action Media y Coming Back to Tech, existen 13 tipologías de violencia digital:

  • Acceso no autorizado: ataques a las cuentas o dispositivos de una persona de forma no autorizada.
  • Control y manipulación de la información: robo de información con los fines de modificar o falsear datos personales, tomas de fotografías y videos sin consentimiento (no necesariamente con contenido sexual) y control de cuentas en plataformas digitales.
  • Suplantación y robo de identidad: creación de perfiles o cuentas falsas, usurpación de sitios web, hacerse pasar por una persona, robo de identidad, dinero o propiedad.
  • Monitoreo y acecho: vigilancia constante a la vida cotidiana de una persona o información (ya sea pública o privada).
  • Expresiones discriminatorias: comentarios abusivos, discursos lesbo/homofóbicos y coberturas discriminatorias de medios de comunicación.
  • Acoso: conductas de carácter reiterado y no solicitado hacia una persona que resultan molestas, perturbadoras o intimidantes.
  • Amenazas: mensajes, imágenes o videos con amenazas de violencia física o sexual.
  • Difusión de información personal o íntima sin consentimiento: compartir o publicar sin consentimiento información privada o no, que afecte a una persona.
  • Extorsión: obligar a una persona a seguir la voluntad o las peticiones de un tercero, que la controla o intimida para obtener sus propios beneficios.
  • Desprestigio: descalificación, daño o perjuicio de la trayectoria, credibilidad, trabajo profesional o imagen pública de una persona, grupo o iniciativa, a través de la exposición de información falsa, manipulada o fuera de contexto.
  • Abuso y explotación sexual relacionada con las tecnologías: ejercicio de poder sobre una persona a partir de la explotación sexual de su imagen y/o cuerpo contra su voluntad, en donde la tecnología es intermediaria y fundamental para llevarlo a cabo.
  • Afectaciones a canales de expresión: las tácticas o acciones deliberadas para tirar y dejar fuera de circulación canales de comunicación o expresión de una persona o un grupo.
  • Omisiones por parte de actores con poder regulatorio: falta de interés o reconocimiento por parte de las autoridades, intermediarios de internet, instituciones o comunidades que pueden regular, sancionar y solucionar violencia en línea.

Es importante recalcar que en México, el Módulo sobre Ciberacoso del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) declaró en 2015 que nueve millones de mujeres han vivido ciberacoso. Además, en 2016, éste publicó que los tipos de violencia digital más cometidos en nuestro país fueron: 23.7% la infección por virus en dispositivos, 10.7% creación de identidades falsas, 3.9% rastreo de sitios web y 3.2% la divulgación de información personal.

¡Ten en cuenta lo siguiente! El sitio web acoso.online difunde material gráfico respecto a cómo ejercer la sexualidad de manera segura en internet y qué hacer ante una agresión digital.

Parte 2: Ley Olimpia

El 26 de noviembre de 2019, la Cámara de Diputados, por medio de su Boletín N°. 2778 informó la reforma que se hizo a la Ley General de Acceso de las Mujeres en una Vida Libre de Violencia, al incluir la violencia digital como otro tipo de violencia contra las mujeres. Quedó definida como: “aquellos actos de violencia de género cometidos en parte o totalmente, cuando se utilicen las tecnologías de la información y la comunicación, plataformas de redes sociales, correo electrónico, mensajes de texto o llamadas vía teléfono celular, que causen daño psicológico o emocional, refuercen los prejuicios, dañen la reputación, causen pérdidas económicas, planteen barreras a la participación en la vida pública o privada de la víctima o puedan conducir a formas de violencia sexual o física”.

La Ley Olimpia se ha aprobado en 27 estados del país, sólo faltan Chihuahua, Campeche, Nayarit, Tabasco y San Luis; sin embargo esta aprobación debe pasar por el Congreso y finalmente promulgada por el presidente.

Sobre este hecho, Graciela Natansohn, investigadora argentina y co-autora del artículo académico Violencia contra las mujeres en red, vigilancia y el derecho a la privacidad  opina que se debe romper con las fronteras por las cuales se ha separado conceptualmente los cuerpos de los espacios offline y online, para así, reflexionar que la violencia sistémica se traslada y adapta desde cualquier entorno. “En internet te pueden agredir con amenazas y vigilancias que te obligan a retirarte de un espacio, cuyo acceso a él es un derecho tuyo”, dijo.

Por otro lado, Martha Alicia Tudón, coordinadora del área de Derechos Digitales de Artículo 19 para México y Centroamérica, mencionó en una entrevista, que internet debe ser concebido como un espacio cívico, en el que se puede organizar, expresar y respetar las diferentes opiniones.  “Cuando hablamos de violencia digital con perspectiva de género nos referimos a la restricción de acceso a las tecnologías, mismas que son asequibles y controladas en su mayoría por hombres. Además, la violencia estructural hacia las mujeres se traslada ahora al espacio virtual. Es un copy-paste del espacio físico”, comentó.

Es así que la Ley Olimpia es más que una iniciativa y reforma legislativa, es un movimiento social que nombra la agresión y al agresor, sin embargo, la lucha por la erradicación de la violencia sistémica contra las mujeres es un proceso preventivo y educativo antes que punitivo.

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